Me encontraba muy delicada de la cabeza. Razón por la cual visité en repetidas ocasiones al psiquiatra sin obtener resultados favorables.
Después de algún tiempo me encomendé a la virgen de La Paz me ungieron con el aceite de la lámpara que la alumbra ,hoy estoy recuperada gracias a Santa María de La Paz.
Gracias madre querida Ángela Correa de González.